martes, 16 de febrero de 2016

Ironía

Amo el hecho de ir y venir, sin preguntas, sin disputas, sin ataduras.
Amo los encuentros ocasionales, llenos de lujuria y ternura... Pero, por muy irónico que pueda interpretarse: Amo aún más cuando te crees mi dueño, me reclamas como tuya y yo sin fuerzas para reproches me entrego a lo que pides y es que poco a poco una va descubriendo que no hay mejor hogar que los brazos de un hombre.





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