martes, 8 de septiembre de 2015

Encontrarte sin buscarte

Todo lo que quiero es un café con poca azúcar en las mañanas, una sobredosis de esperanza a medio día y un torrente de canciones al atardecer, Por la noches quiero un libro y un poco de vino.
En cuanto a compañía me quedo con la que me ofrece la luna, quizás no me baste, pero quizás me sobre; y si la vida me sorprende tal vez te encuentre sin buscarte, aunque eso precise un cambio radical y un golpe certero a mi soledad.
Si te encuentro sin buscarte la lluvia cambiará su melodía, la hará apacible, discreta, perfecta.
Si te encuentro sin buscarte mis manias y las tuyas, serán nuestras. Mis defectos por fin no serán el obstáculo sino el camino más largo para llegar a mi corazón desbarajustado y es que si te encuentro sin buscarte no voy a huir, te aceptaré y aunque no prometo mantener la compostura en las noches perderemos la cordura . Por si te encuentro sin buscarte tengo ojeras hechas a la medida de tus deseos y la intención de aprender a querer, sin represiones, ni ataduras sino suavecito y con locura.
Si te encuentro sin buscarte preguntaré y responderé como los insensatos.
Si te encuentro sin buscarte estoy segura de que valdrás la pena, los días, un café y la vida.
Pero todo volverá a su origen si decido buscarte y te encuentro, perderé la emoción, el suspenso, el misterio y seguiré  queriendo amanecer sola y acostarme de la misma forma. Estoy segura de que si te busco y te encuentro, usted caballero no  valdrá una jodida tarde de lluvia.